viernes, septiembre 09, 2011

Cuidados de salud participativos/el futuro de la salud o la salud del futuro

Podrán decirme que vivo una gran ficción pero muchas veces hago lo mismo que comenta el colega en este inspirador video: cuando los pacientes me preguntan cuando deben regresar, les digo que regresen cuando ellos lo necesiten.

Hospitalidad
Inspiración
Involucramiento

Hacer que los pacientes sean sujetos activos de su salud.
Esto no necesita de tecnología, ni dinero, solo de voluntad y deseo de cambiar nuestra postura.
Claro eso requiere querer lo que se hace y muchas veces dejar de repetir lo que hacemos y no sabemos porque.
Incluso, esta actitud, podría volver nuestros encuentros con los pacientes mas "humanizados" mas "próximos" mas eficaces.


El Editor

1 comentario:

Jacqueline Ponzo dijo...

Es oportuno el aporte para reflexionar sobre la gestión de la consulta. En estos días justamente estamos en eso en la UDA de Salvador Allende. Veo con preocupación el endiosamiento que muchos jóvenes de las nuevas generaciones de mfyc hacen de la consulta programada, y la dificultad para flexibilizar el acceso de la gente que llega sin consulta programada, o el sufrimiento que les provoca tener que hacerlo cuando se impone la consulta espontánea (por suerte ya erradicamos la denominación de "sobrantes" que recibía transitivamente la gente que llegaba en busca de "números sobrantes", sobrantes de la consulta programada)
Ya no tenemos "sobrantes" ni "fuera de zona", otra denominación excluyente que recibían los que vivían cerca de otra policlínica y optaban por venir a nuestro Centro. Eran fuera de zona y no tenían historia clínica, apenas una hojita del día. Superamos el uso de esas denominaciones, generalizamos el uso de la historia clínica para todo quien consultara, cualquiera fuera su procedencia.
Ahora falta avanzar hasta lograr comprender que la gente llega con necesidades y es obligación recibirlas y RESOLVERLAS, hacernos cargo como equipo, hacer funcionar el sistema para que la gente tenga la solución. También falta aprender aún que esto es un área de nuestro conocimiento de mfyc, es parte de la experticia profesioanl del médico de familia y comunitario hacer el diagnóstico del tipo de consulta espontánea, y saber gestionarla, saber si se trata del pecaminoso oportunismo (etiqueta que más frecuentemente se usa para esta llegada), o necesidad sentida que requiere solución inmediata, o necesidad sentida que puede tener solución diferida (pero requiere contención inmediata y una cuidadosa recoordinación), o problema de salud que no justifica por sí mismo la consulta pero sí por la ansiedad que provoca a la persona. Otras veces ese contacto puede ser oportunidad única que no se repetirá, y habrá que saber medir y aprovechar, o podrá ser expresión de un patrón de uso inadecuado del servicio de salud por desconocimiento, falta de información o modelo de relacionamiento con las instituciones por esa familia.

Da para mucho más.

De lo que se trata, es de la participación, esa que es verdadera, no la que se agita en las tribunas o en las reuniones, sino de hacer partícipe a la persona de su propio proceso asistencial, dar lugar a la gente en su servicio de salud, que es de ellos y de ellas, y también nuestro.

Estamos en camino, pero falta, falta mucho aún.
y la consulta programada no es el summun, lejos está de serlo, sobre todo cuando agendarse para ella requiere sortear media docena de barreras.