¿Que hay detrás del síntoma? / Medicalización en Salud Mental

(Jean Carpentier. Medical flipper : le médecin généraliste, identité et mode d’emploi. – Paris : La Découverte, 1985. – p. 57.)

¿Moda de la Neurociencia o Empuje Remarketizador de la Industria?
"La pildora de la Felicidad" / La Salud Mental como un buen negocio: la burbuja farmacologica.


Interesante nota en página 12
Disponible en: https://www.pagina12.com.ar/38401-la-felicidad-al-alcance-de-cualquier-cerebro 

Cito Textual (de la nota en pag12) / Hipertextualizado (con texto enriquecido por @Estancambiando): 

Si la promesa de vivir mejor se sigue justificando en el equilibrio químico del cerebro y los niveles de neurotransmisores, esa revolución “científica” ya se produjo a finales de los 80 de la mano de la psicofarmacología, que pasó de una medicación al servicio de curar la enfermedad mental a un consumo masivo precisamente con la promesa de “la felicidad” garantizada, el famoso “garomboll” de ChaChaCha.

Sin embargo, a casi tres décadas de ese descubrimiento de la pastilla de la felicidad, el número de enfermos mentales se ha disparado a cifras inauditas y estamos lejos de aprender a vivir mejor. La realidad actual en cifras y estadísticas resulta aterradora. Según, Alan Frances 1, quien dirigió durante años el DSM (Manual dela Psiquiatría Mundial) 2: “Durante los últimos quince años, cuatro grandes epidemias de trastornos mentales han hecho explosión repentinamente, el número de niños bipolares ha aumentado extrañamente en un 40 por ciento, los autistas en 30 por ciento, los hiperactivos con déficit de atención se han triplicado, mientras que la proporción de adultos candidatos a un diagnóstico de bipolaridad se ha duplicado”. Un pantallazo por las condiciones de salud de la población alcanzaría para disipar tanta esperanza. Sobre todo, cuando los avances del reino del cerebro y los embates de las Terapias Cognitivo-Comportamentales (TCC), ambos de la mano de la creciente industria farmacológica son responsables de transformar la salud en una mercancía dirigida al público en tanto consumidor.  

Como señala David Healy 3, profesor de la Universidad de Cardiff: “El factor que hizo que el Prozac 4 fuese popular no fue su potencia sino su buena y estudiada comercialización”. Es el mercado quien distribuye hoy las nuevas categorías de síndromes y trastornos, en una maquinaria fuera de control donde la población en suconjunto devino consumidora 5. Las publicidades dirigidas a los padres –induciendo al consumo de psicofármacos para que la crianza de los niños resulte más sencilla– se realizan en medios de comunicación masiva; los tests para detectar dislexia o autismo están disponibles on line para el público en general con la aclaración de que no demoran más de un par de minutos; los usuarios eligen su diagnóstico en un catálogo ordenado por ítems que se llama DSM V. Los debates profesionales se legitiman como espectáculo.

Hipetextual:
1. Foto Allan Frances
2. Video sobre DSM y etiquetas erroneas en salud mental
3. Página web de David Healy
4. Libro "Let then eat Prozac" de David Healy.
5. ¡Muy destacado!Video de la Presentación del libro "Hablando claro" de la Dra. Joanna Moncrieff 6 en Barcelona.  Participan junto a la autora (traducción simultanea), Clusa, Laporte 7, Tizón 8.
7. Video:  La adicción a los medicamentos 5: Joan Ramón Laporte, catedrático de farmacología.
9. BONUS / Dee Mangin explica el objetivo de la Organización RxISK (en la que es lider junto a David Healy).




Comentarios

Juan Daniel Gómez Rojas ha dicho que…
Muy dew acuerdo con el artíc ulo. El asunto que tal vez no tenemos claro es que la enfermedad mental, como construcción social, es también el resultado de construcciones sociales que han tomado lugar en nuestra corteza cerebral, principalmente. Voy a dar un ejemplo. Los Uitotos, una etnia de la amazonia colombiana, son una cultura ágrafa. Sin embargo, ellos poseen lo que la neurociencia ha denominado en occidente un"área de la escritura" en sus cerebros. Lo mismo ocurre con TODAS las demás funciones cerebrales superiores. Tanto las frías, como las "calientes" (un nuevo término que se refiere a las emociones sociomorales como la compasión, la xenofobia, etc., pero también al afecto -marcadores somáticos que nos vinculan afectivamente con seres y cosas que preferimos o no: todo son construcciones sociales que no nos llegaron con la evolución biológica de la especie sino con su par indisolublemente unido pero completamente interdependiente: la evolución histórica y cultural de la humanidad. El asunto es que a no ser un cambio inimaginable en las actuales condiciones sociohistóricas (dígase posdesarrollo, poscapitalismo..) la catástrofe que está produciendo este antropoceno es inevitable!
Miguel Pizzanelli ha dicho que…
Gracias querido Juan Daniel por tus aportes siempre jugosos.
Miguel

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